«Absurdo» e «inviable»: Expertos en picada por posible moneda común Sudamérica de la que el Gobierno toma distancia

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Diversos economistas deslizaron duras críticas a la idea que estudian Argentina y Brasil.Y sobre la opción de que Chile adhiera a ella, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, comentó que «estamos cómodos con una política monetaria y fiscal propia».

Una de las conversaciones más esperadas de la reunión fijada para hoy entre el presidente de la nación trasandina, Alberto Fernández, y su par brasileño, Luiz Inácio «Lula» da Silva dice relación con la idea de crear una moneda común entre Argentina y Brasil -tentativamente bautizada «Sur»-, con la aspiración de que la iniciativa sea adoptada por el resto de la región.

Esto, en el marco de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), cuya séptima edición arrancó este martes. Esta iniciativa podría sentar las bases para un bloque monetario regional. Así, consultado por esta opción para Chile, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, optó por tomar distancia, afirmando que por ahora «estamos cómodos con una política monetaria y fiscal propia».

Con todo, se trata de una idea que no es bien vista por los economistas chilenos, quienes ha deslizado duras críticas. Uno de ellos: el ex presidente del Banco Central, José De Gregorio. En entrevista radio Infinita dijo que «el anuncio de la moneda única es lo más absurdo que he escuchado y poco creíble». «Yo soy dudoso del euro, el euro partió después de una unión económica muy profunda, si alguien me dice que el Mercosur es algo… es la nada. Es una muy mala idea, espero que el Gobierno, y sus autoridades, no mencionen esto, porque ni siquiera vale la pena decir que vamos a ir a conversar»», aseguró. «Se imaginan Argentina financiado su presupuesto sin el impuesto inflación y los brasileros le van a pasar los billetes para que puedan cerrar las cuentas fiscales. Brasil arriesgando la buena política monetaria que tiene», agregó. Por su parte, el ex ministro de Hacienda, Eduardo Aninat, sostuvo a EmolTV que la idea «no tiene ninguna viabilidad en los próximos 10 años». En el caso del euro, dijo que «eran países convergentes, con un cierto nivel de desarrollo, compartían una visión común del progreso económico y social. Aquí nosotros no tenemos tanta convergencia. Bolivia tiene su modelo, Perú intenta oscilar entre uno y otro, Brasil vamos a ver lo que quiere Lula y con todo respeto, Argentina, bueno, el caudillismo los termina liquidando». «Cómo uno va a tener una concurrencia de estabilidad y reputación con una moneda nueva que no tiene base en sistemas económicos ordenados», indicó Aninat. Finalmente, dijo que «para mí, hoy día, con los datos que tengo, no tiene mucho sentido». Mientras Juan Ignacio Cepeda, investigador de Clapes UC, dijo que si bien, la idea de Argentina es invitar a otros países de la región, una cosa distinta es que los países acepten. «Lo primero es que funcione el acuerdo entre Argentina y Brasil, lo que podría tomar mucho tiempo. Desde luego, Chile no tendría ningún beneficio de sumarse a una idea como esta», indicó. Asimismo, planteó que «es beneficiosa la moneda en común para Argentina dado las restricciones crediticias que tiene actualmente, un peso argentino devaluado y una inflación que casi alcanzó el 100% en 2022, sumado a la integración de la cadena productiva con los insumos de Brasil. Pero no es algo nuevo y en mi opinión no veo buen puerto. Existe poca credibilidad monetaria histórica para el gobierno trasandino, y por otro lado en el reciente Foro Económico Mundial el ministro de economía de Brasil anuncio medidas para reducir el déficit primario, lo que contrasta con las promesas de campaña del presidente Lula». Por lo tanto, «si bien la implementación de una moneda en común va con programas de gobierno similares, tiene condiciones económicas distintas». Por su parte, Juan Nagel, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, dijo que «la noticia de una moneda común ha tomado por sorpresa a los académicos, principalmente por lo absurdo de la misma». «Normalmente se requiere de una integración profunda entre los países, tanto comercial como de coordinación de políticas e, incluso, libre circulación de personas. A veces, los países adoptan las monedas de otros países. Por ejemplo, Ecuador usa el dólar. Sin embargo, otra cosa es la creación de una moneda nueva por parte de dos países», argumentó. Finalmente, indicó que «hay que tener en cuenta que Argentina, con su alta inflación, es un país con una política monetaria muy diferente a la que tiene Brasil. En definitiva, la propuesta no tiene sentido, y dudo que los sectores empresariales y técnicos brasileños estén dispuestos a aceptarla. Suena como una cortina de humo política». Del mismo modo, Esteban Viani, economista y académico de la Universidad Autónoma, dijo que esto «no es algo simple”. En primer lugar, explicó que «es necesario considerar las condiciones fiscales y monetarias de los países que decidan adoptar esta medida. En el caso de Brasil y Argentina, podría decirse que el primero tiene un orden monetario mucho mayor que el argentino, es cosa de ver los niveles de inflación, emisión monetaria y deuda de ambos países. En este caso, la moneda común sería un grave problema para Brasil, pues tendría que absorber toda la inflación de la moneda argentina». Además, dijo que «es bastante difícil que se pueda instalar un sistema de moneda única en Sudamérica. Sin duda esto sería muy mala noticia para Chile y, por lo mismo, creo que va a tener bastante resistencia una idea como esta en nuestro país. Y tanto Chile como Brasil son necesarios para esta moneda común, ya que son los países que actuarían como pilares de este sistema, pero sin duda que a un gran costo y, lo que es peor, en beneficio de otros países y no de nosotros mismos».

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