Académico USM será jurado en innovador concurso de arquitectura espacial en la Luna

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Pedro Serrano, quien es director de la Unidad de Arquitectura Extrema de la institución, precisó que serán relevantes en el encuentro la capacidad de especulación científica y técnica.

Un innovador concurso que busca potenciar el conocimiento de la arquitectura espacial en Latinoamérica, así como fomentar la exploración de nuevas ideas y soluciones innovadoras en el diseño de colonias lunares, organizó el estudio Arquitectura Espacial Chile, en colaboración con la Facultad de Arquitectura de la Universidad Americana de Paraguay y la Asociación Chilena del Espacio. Se trata de “Ideas de Arquitectura Espacial en la Luna”, donde el académico de la Universidad Técnica Federico Santa María, Pedro Serrano, actuará como jurado.

El certamen es el primero de su tipo a nivel internacional y parte de la premisa que en el futuro se logró establecer una colonia de humanos en el satélite terrestre, la que lleva por nombre “Lunaris”. Esta ciudad posee módulos y estructuras interconectadas con un diseño de líneas fluidas y curvas inspiradas en la Luna. De esta forma, los participantes tienen el desafío de mejorar y transformar estos espacios teniendo como foco la sostenibilidad, la integración de nuevas zonas como áreas verdes o recreativas y la búsqueda de un entorno autosuficiente teniendo presente los recursos ilimitados que existen en la Luna.

Al respecto, Pedro Serrano, quien es director de la Unidad de Arquitectura Extrema de la USM, explicó que por razones científicas es crítico al uso de la superficie expuesta Lunar para hábitats humanos, no obstante, precisó que el propósito del concurso es “destacar, incentivar y lograr la participación de estudiantes y profesionales chilenos latinoamericanos en la épica Lunar que se aproxima. Esa épica va a requerir respuestas apropiadas de Arquitectura Extrema, habitáculos para seres humanos, sus robots y sistemas de supervivencia, vale decir, nuestros arquitectos se deben enfrentar a un territorio, condiciones y situaciones que son aún altamente desconocidas, sólo medidas y estudiadas por quienes han llegado a la Luna con alguna sonda exitosa: China, India, Unión Soviética, Estados Unidos”.

Agregó que “las ideas de arquitectura son esencialmente eso: ideas, especulaciones propositivas, que pueden surgir desde cualquier rincón del mundo, sobre todo de nuestros jóvenes arquitectos latinoamericanos”.

La iniciativa es para Pedro Serrano un “desafío de innovación”, ya que “nosotros somos de cultura terrícola, nuestra enseñanza es terrícola, aplicar arquitectura terrícola a la Luna es un craso error, de allí la importancia de la capacidad de especular científica y técnicamente de quienes concursen”.

Ejemplos de las diferencias que existen, detalló el académico, es que “en la Luna no hay atmósfera, la presión es cero, hay vacío, como en el espacio exterior. La gravedad es un sexto de la Tierra, por lo tanto, el cuerpo de las estructuras y materiales cualesquiera que sean, se comportan de modo distinto al terrícola, en esto el cine siempre se equivoca. No hay atmósfera ni campo magnético, por lo tanto, tormentas solares, radiación cósmica y meteoritos entran íntegros, son numerosos y golpean la superficie con mucha fuerza, todos pueden ser mortales y en la superficie hay pocas posibilidades de defensa para instalaciones que duren meses o años”.

Asimismo, añadió que, en cuanto a los materiales usables, salvo el regolito, “hay rocas y hielo ultra duro en algunas partes y son escasos y difíciles de procesar, por lo que se requiere un inicio minero e industrial. Las posibilidades iniciales tienen que ver con sistemas modulares ensamblables trasportados desde la Tierra. Hay energía solar abundante en las partes iluminadas y si es posible hacer minería del hielo, se puede llegar a obtener agua líquida, oxígeno e hidrógeno, la opción nuclear está también abierta. Además, es muy probable que las opciones reales sean en el subsuelo lunar, túneles de lava, intumescencias, cráteres de grandes meteoritos, o también excavar como en la minería terrícola”.

Al consultarle al director de la Unidad de Arquitectura Extrema, cuáles serán los ítems que se evaluarán en el concurso manifestó que irán por el lado de “la innovación con base científica tecnológica; la interdisciplina necesaria; la viabilidad de implementación, sistemas, energía, agua y alimentos; el diseño de arquitectura lunar; la habitabilidad humana-robots en condiciones lunares y la sustentabilidad”.

Programación

En relación a la programación las propuestas para el concurso se pueden entregar hasta el 11 de noviembre, previa inscripción, en tanto el jurado  se reunirá el 11 de diciembre para elegir a los ganadores y, a partir del 20 de diciembre, se comenzarán a difundir los resultadas para entregar los premios en un seminario digital que se desarrollará el 18 de enero del 2024.

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